
Antes que nada quisiera aprovechar esta entrada para agradecer a todas las personas que me visitáis, me seguís y me dejáis vuestros comentarios, la compañía e ilusión que me dais día tras día. Que sepáis que os estoy cogiendo cariño!
Por otro lado a mí me encanta ver vuestras cocinas y observar cómo cada uno le dais vuestro toque especial a los platos haciendo que sean únicos.
Ingredientes (salen unas 20)
100 gr mantequilla a temperatura ambiente
210 gr harina
90 gr azúcar moreno
90 gr azúcar blanco
1 huevo
1 cucharadita de vainilla
1 cucharadita bicarbonato
90 gr de perlas de chocolate blanco
un puñado de fresas deshidratadas
un puñado de nueces de macadamia
En un bol grande batimos la mantequilla, que debe estar a temperatura ambiente, hasta que quede como pomada.
Echamos el azúcar moreno y blanco y removemos. Agregamos el huevo y la vainilla y volvemos a mover.
En un cuenco juntamos la harina con el bicarbonato y lo echamos a la mezcla anterior.
Troceamos las fresas deshidratadas y las nueces y las echamos al bol junto con las perlas de chocolate blanco.
Mezclamos todo y para mayor comodidad guardamos la mezcla en la nevera como mínimo media hora para que endurezca y sea más fácil de manejar.
Cogemos un trozo de masa y con las manos hacemos bolas. A la hora de ponerlas en la bandeja de horno sobre papel sulfurizado las aplastamos un poco para hacer la forma de una galleta gruesa y las colocamos separadas unas de otras ya que se expanden un poco.
Precalentamos el horno a 190º y las horneamos más menos 10 minutos. Se sacan del horno cuando estén un poco doraditas y aún pareciendo que no estén hechas ya que endurecen cuando enfrían.
Se dejan enfriar en la bandeja ya que recién sacadas del horno son difíciles de manejar y se rompen con facilidad.
Espero que os gusten!!