
Me encantan las sopas y hay que ver cómo reconfortan cuando hace frío. Esta es una de las más sencillas de preparar y con muy pocos ingredientes se puede conseguir una sopa tradicional y deliciosa.
Confieso que me encanta el ajo y el picante y esta receta tiene ambos y en buena cantidad así que si queréis podéis variar las cantidades de estos ingredientes para hacerla más a vuestro gusto.
Ingredientes
1 l. de caldo de jamón
9 ajos
100 gr. de jamón serrano en lonchas finas
1 trozo de pan del día anterior
1 cucharadita de pimentón dulce
1 cucharadita de pimentón picante
sal
Primero podemos preparar los ingredientes para tenerlos a mano ya que después la sopa se hace en un momento.
Pelamos los ajos y los fileteamos gruesamente.
Vamos cortando con unas tijeras trocitos de jamón que yo prefiero utilizar en lonchas finas ya que para mi gusto queda más delicado que en tacos.
El pan lo cortamos en rebanaditas finas, no importa que se rompa.
En una olla ponemos 2 o 3 cucharadas de aceite a calentar a fuego muy bajo y echamos los ajos para que se hagan lentamente. No dejaremos que se doren demasiado, sólo que tomen un poco de color.
Cuando ya estén hechos los ajos echamos el jamón en la olla y removemos con una cuchara de madera.
Lo siguiente será echar el pan y volver a mover todo. Cuando el pan esté un poco doradito echamos una cucharadita de pimentón picante y otra de pimentón dulce, un poco de sal y removemos con premura para que no se queme el pimentón.
Una vez esté todo removido echamos el caldo de jamón. También podemos echar agua pero tendrá menos sabor, y si no tenéis caldo de jamón hecho, de todos los que se comercializan os recomiendo fervientemente el de la marca Aneto que me parece excepcional.





